martes, 7 de febrero de 2017

Comercio y comerciantes en la Daniya del S. XI


Comercio y comerciantes en la Daniya del Siglo XI
Omar Inglese.

INTRODUCCIÓN
En las siguientes páginas intentaré hacer un breve esbozo sobre los modos de vida de los comerciantes en la taifa de Daniya del siglo XI, breve porque, una vez embarcado en el trabajo, me percate de la inmensidad y complejidad del tema a tratar, a la vez que de la escasez de fuentes de las que disponemos para tratar el mismo. La mayoría de las fuentes citan “regalos” o intercambios puntuales, que formarían parte del ámbito de estudio de la historia de la diplomacia y de las relaciones internacionales, y no de lo que podríamos considerar comercio, entendiendo este como un intercambio pactado que implicaría cierta regularidad. Llegados a este punto debemos mencionar que, en la práctica, la única fuente escrita de la que disponemos por el momento para intentar aproximarnos a la dinámica comercial del Al-Andalus del S.XI, son las cartas de la Genizah del Cairo. La Genizah 1del Cairo se descubrió en 1896. Es una acumulación de más de 280.000 manuscritos judíos que fueron descubiertos en la cámara de almacenamiento de la sinagoga de Ben Ezna en Fustat, en el antiguo Cairo. Su cronología abarca desde 870 a.C. hasta el 1.880 d.C. aproximadamente; en la actualidad estos documentos se encuentran dispersos por un gran número de bibliotecas, centros de investigación hebraicos y universidades, aunque el grueso de la colección está custodiado en las universidades de Cambridge y Manchester. En la actualidad existe un proyecto llama-do The Friedberg Genizah Project 2, que trata de digitalizar el corpus documental de la Genizah del Cairo. Estos documentos demuestran que el pueblo judío fue un pueblo integrado en su época. La temática de los mismos es muy variada: textos religiosos, jurídicos, correspondencia personal, etc. Los que nos interesan, para el trabajo que nos ocupa son los textos a los que podemos atribuir un carácter comercial: contratos, etes, correspondencia entre comerciantes, etc. En ellos no solamenteaparecen referencias a comerciantes judíos, sino también a comerciantes musulmanes y cristianos, ya fuere como socios, clientes o competidores comerciales. Comenzaré por una breve introducción sobre el origen de la taifa de Dénia y el porqué de su carácter marinero y comercial, para después pormenorizar los modos de vida de dichos comerciantes, sus naves y por último, haremos un breve esbozo sobre la situación jurídico administrativa del puerto de Dénia. 1 La práctica normal de las genizah era vaciar el contenido regularmente y enterrarlo en los cementerios. Ya que al ser el hebreo la lengua de Dios, su escritura sería la escritura del mismo.
2 http://www.genizah.orgFragmento de documento de la Genizah del Cairo.   
LA TAIFA DE DENIA Tras la toma del poder en Córdoba en el 1013 por parte del partido beréber, se produjo un fenómeno de emigración en masa de los cordobeses al Sharq al-Andalus
1. La caída del califato de Córdoba supuso una atomización del territorio de al-Andalusen taifas (Del ár. clás. ’ifah, facción),esta desmembración ha sido considerada por algunos autores como una revuelta contra lo árabe
 2.En el s. X Al-Razi ya destaca-ba la antiguedad e idoneidad de la actual Dénia como puerto, Al-Idrisila recogerá a su vez en el s. XII, en su relación de puertos mediterráneos. Su situación geográfica ideal para el comercio con el norte de África y las islas Balea-res hizo que el califato construyera allí unas importantes atarazanas en las que se armaban los barcos de la escuadra califal y que esta tomara la ciudad como base permanente. Como veremos más adelante la existencia de esta ota permitirá una rápida expansión militar y comercial de la taifa.
 2. Así pues, Al- Idrisi escribirá:“ ...Dénia... muchos barcos acuden allí y hay también astilleros donde se construyen. De allí parten navíos que van a las regiones más lejanas, y de allí sale también la escuadra en tiempo de guerra....
4.-Desde Cuenca a Calaça tres días. Este último lugar está fortificado y construido sobre las laderas de montañas donde crecen muchos pinos. Se corta la madera y se la hace bajar por el agua hasta Dénia y Valencia, en eecto, estas maderas van por río de Calaça hasta Alcira y desde allí al fuerte de Cullera, donde bajan al mar; después se las embarca para Dénia, en donde se emplean en la construcción de buques...”Su privilegiada situación como fondeadero seguro para comerciar con el norte de África y Oriente, y su estatus de base de la ota califal “facilitó su integración en la dinámica maritimo-comercial de este s. XI.”; esta integración y el retorno económico que reportó la misma, convirtió a la corte de Dénia en refugio de sabios e intelectuales, gramáticos y poetas, llegando a ser la primera taifa que acuñaría moneda, con una ceca propia.
 Con estos antecedentes, en el año 1010 será creada la Taifa de Daniya, por el eslavo Muyahidal-Amiri al-Muwaffaq, origen de la dinastía de los Amiríes. La elección de Dénia como cabeza de taifa fué, sobre todo, de índole geográfco ya que la portuaria ciudad actuaba como “trampolín hacia las Baleares”.
1 El oriente de al-Ándalus, es el nombre que recibía la región oriental de la Península Ibérica durante el dominio musulmán. Incluía el territorio comprendido aproximadamente entre el Cabo de Gata, en la actual provincia de Almería y el Al-Tagr al-Ala o frontera superior, que varió con el tiempo desde el río Cardener y la Cuenca del Tremp hasta el Ebro. Incluía, además, las islas Baleares y Pitiusas.
2 JACKSON G. Introducción a la España Medieval. Alianza 1984.3 GUICHARD, P; BAZZANA, A.: en la “Valencia Islámica” de la obra Nuestra Historia, III, Valencia.1974, pp. 183. Extensión geográfica de la taifa de Dénia en el siglo XI.    Al-Idrisi nos habla en el siglo XIII de que Dénia tenía un arrabal muy poblado,que estaba amurallada, y que esta muralla llegaba por Levante hasta el mar, esta parte oriental de la ciudad podría ser donde estuvieran las atarazanas y las alhóndigas, un barrio comercial donde habitaran gentes de todas las nacionalidades, inclusive cristianos y judíos que podrían tener allí su iglesia y su sinagoga. Geográficamente, su territorio no será demasiado extenso pero incluirá algunas comarcas muy fértiles y, tras el año1015, su territorio se verá sensiblemente ampliado con la anexión de las Baleares, durante los años 1015-1016 mantendrá un efímero dominio sobre Cerdeña, que acabará debido a una coalición de pisanos y genoveses convocados por el Papa Benedicto VIII. Según Ibn al- Jatib este ataque a Cerdeña se realizó con ciento veinte naves y mil jinetes y aunque el control sobre la isla fue efímero como hemos visto, causó un gran impacto en las repúblicas italianas, naciendo así la leyenda de Muyáhid, que no volvió nunca a la isla, pero en el imaginario italiano vuelve para, una vez derrotado, convertirse al cristianismo.
EL COMERCIO
El Califato Omeya de al-Andalus, gracias al poder naval y las relaciones internacionales, consiguió establecerse en el mediterráneo como una potencia comercial, con rutas comerciales internacionales en e lDar el-Islamy fuera de este, con rutas hacia el Báltico y Bizancio. La implantación de este comercio se consiguió gracias a la creación de una poderosa flota militar y comercial; superar otros obstáculos, como el carácter fronterizo y la inestabilidad interna, era necesario también para mantener este control permanentemente. El comercio abrió las fronteras de Al-Andalus al Dar el-Islam, pero la inestabilidad política terminaría a la larga por cerrar estas definitivamente. Al-Andalus siempre fue para Dar el-Islam, la lejana frontera del oeste, así pues en el siglo X el geógrafo Ibn al-Faqîh definirá el mundo habitado como:“todo lo que es conocido entre Al-Andalus y China”, otro geógrafo, Ibn Hawqal también en el siglo X comenta:“Al An-dalus tiene dos fronteras, la tierra de los infieles y su litoral ”utiliza el término thughûr; que podemos traducir como fronteras tanto naturales como políticas. Esto es lo que O. R. Constable llama la distancia percibida. 4 Una vez que el comercio se estableció, no solo los productos andalusíes comenzaron a ser apreciados en gran parte del Mediterráneo, sino también los intelectuales, y la cultura Andalusí fueron estudiados en el próximo oriente.Tras la caída del Califato y la escisión de la taifa de Dénia, esta tomará posesión de la flota califal convirtiéndose en azote de sus vecinos cristianos, a los que castigará con frecuentes saqueos. Pero esta flota servirá también para proteger los intereses comerciales de la ciudad. ¿Cuales eran estos intereses comerciales?. El puerto de Dénia controla la ruta con  las Baleares, así como parte del comercio con el Mediterráneo Oriental.
CONSTABLE, R. O. “Comercio y comerciantes en la España Musulmana” Pág. 6.  Muyahid al-Muwaffaq.
 Fracción de dinar.Taifa de Denia. 1043-1044. (Museu de Prehistòria de València) 

 El diplomático andalusí Ibn al-Abbàr menciona a un sabio que comenzó su peregrinación a la Meca desde Dénia en el siglo XI, también sabemos que este puerto es el último punto de regreso de la ruta que seguían los peregrinos andalusíes a la Meca, siendo este el último trayecto Daniya - Ifrigiya, este trayecto tenia según las fuentes una duración de seis días. Las cartas de la Genizah hacen referencia a un constante trasiego de embarcaciones dianenses en Alejandría, y sabemos que esta era una de las tres ciudades que tenían licencia para comerciar con el puerto egipcio. Así pues, una de estas cartas comunica:“la nave proveniente de Dénia acaba de llegar y ha traído el resto de los productos, incluidos la seda y el mercurio”, por lo que podemos asegurar que la exportación de materias primas se complementa con productos elaborados como la seda, que según las fuentes se elaboraba en nuestras sierras, Al-Razi escribiría:“E Alicante yaze en la sierra del Benalatil e della salen otras muchas sierras en que fizieron muchas villas buenas, en que labravan muchas buenas telas de panos de seda...” 5 ,los textos también hacen especial hincapié en la calidad del lino, del que destacó el de“Furqusa”, un distrito dianense, según el geógrafo Al-Udri del siglo XI.
Los documentos no son numerosos, pero podemos atisbar un comercio exportador hacia el norte de África y hacia Egipto, de textiles (seda y lino) y minerales; en cuanto a las importaciones, los documentos y la arqueología nos proporcionan datos más efímeros si cabe, entrevemos importaciones de metales preciosos, objetos de lujo y cerámica de valor suntuario. No existen pruebas documentales de comercio con los florecientes reinos feudales, por lo que los restos materiales y arqueológicos (bacinique decoran las fachadas de iglesias en Pisa y la gran cantidad de dirhema parecidos en diferentes tesorillos), han sido definidos por diversos autores 6 como fruto de razzias, asaltos, corso, piratería o, en otros casos como produc-5 Op. Cit AZUAR RUIZ. R pp 43.6 “En esta misma linea, G. Berti y L. Tongiorgi documentan un grupo de “bacini” procedentes de la isla de Mallorca que constatan, por un lado la existencia en la segunda mitad del s. XI de unos importantes alfares decerámica decorada en la ciudad de Mallorca, la cual en este momento estaba vinculada a la Taifa de Dénia, y porotro, que estos ataifores o “bacini” llegaron a Pisa, muy posiblemente, como botín proveniente del famoso asaltoa la ciudad de Mallorca llevado a cabo por los pisanos en el año 1115.” En Op. Cit AZUAR RUIZ. R. pp 40.
 La taifa de Dénia y el Mediterráneo en el siglo XI 
  to de regalos diplomáticos. D. Abulafa, definirá para estos años “una dinámica generalizada en el Mediterráneo, caracterizada por el predominio de la piratería y el botín de guerra sobre un comercio “regularizado”.
LOS COMERCIANTES
En contraposición a los incipientes reinos del norte de la península, el Islam fue una religión típicamente urbana y comercial. Esto quedó reflejado en su léxico, así su terminología para designar a los distintos tipos de comerciantes es mucho más amplia que la de las lenguas romances. La palabra árabe para designar al mercader es Tâjir , la cual engloba a distintos tipos de mercaderes, pero usualmente designa a aquellos que se dedican al comercio internacional de larga distancia. El autor oriental Abû Fadl al-Dimashqî cita a su vez tres categorías de Tajjâr (plural deTâjir ):Khazzán, que sería un mercader que acumula productos cuando su precio es bajo y los pone en venta cuando este sube; rakkâdes el que viaja para comerciar solo o asociado con la tercera categoría de mercaderes; el mujahhiz,que sería un importador/exportador sedentario, este último, al parecer, sería el que operaría a mayor escala como cabeza de una red de socios y/o empleados que realizasen los viajes. Por la información que tenemos a nuestra disposición parece ser que normalmente un comerciante podría pasar de una categoría a otra en función de su mayor o menor fortuna, también es muy posible que los comerciantes más jóvenes y noveles comenzaran como rakkad, adquiriendo así experiencia. Una vez establecida una red comercial exitosa, se convertiría en mujahhir. Estos comerciantes, fueren de una clase o otra, gozaban de mayor consideración social en la sociedad islámica que en el Occidente latino, “prueba de ello es la existencia de mercaderes ulemas que combinan el conocimiento religioso con la habilidad comercia l7”. Las cartasde la Genizah nos demuestran que los mercaderes dedicados al comercio internacional eran en su mayoría gente con un alto nivel de educación, y miembros destacados de su comunidad.
7 CONSTABLE R. op. cit. pp. 68.Ataifor de la nave siglo XI. Su tipología y decoración lo emparentan directamentecon los bacini hallados en San Piero da Grado de Pisa. (Arqua)  
  A pesar de todo, esto tenemos que decir que la comunidad de mercaderes no eran un grupo unificado, así pues, no solamente se diferenciaba entre tâjir, khazzân y mujahhir , sino también estaban divididos por su origen y etnia. En el extranjero, el hecho de ser andalusí funcionaba como aglutinante, proporcionando un vínculo de tipo geográfico, aún así este vinculo nunca superaría al de tipo étnico y/o religioso. Un ejemplo de esto es la carta escrita por Moisés Maimónides a su hijo Abraham, en la que le advierte de que sea cauto en sus viajes y de que no“ ofrezca su amistad profundamente a ningún grupo, exceptuando a sus estimados hermanos de España, conocidos como andalusíes”. Una vez más tenemos que remitirnos a las cartasde la Genizah del Cairo, cartas que al parecer demuestran que existía una especie de “club” privado, cuya inclusión estaría condicionada al hecho de ser judío y al hecho de serAndalusi. Este tipo de comporta-miento era seguido también por los cristianos, y esto provocaría que las rutas de navegación cristianas fueran raramente utilizadas por mu-sulmanes y judíos. Esto no significa que en algunos casos no se dieran asociaciones para realizar transacciones puntuales, pero estas asociaciones raramente se prolongaban en el tiempo, ya que se prefería tener tratos comerciales con sus correligionarios. En este punto es necesario destacar que la ley islámica no prohibía explícitamente comerciar con territorios cristianos, aunque lo desaconsejaba. Aun así, la escuela Maliki tendía a adoptar una postura más radical hacia los viajes y el comercio condâr al-harb(los territoriosno islámicos). Estas prohibiciones se debieron quizás al ya citado, carácter de thughûr 10; hay mucha legislación al respecto y este hecho demuestra que existio tal comercio, si no hubiera existido el mismo, no se legislaría. Prueba de esto son también algunos fueros, los cuales aluden a tarifas comerciales aplicables a la gente y productos que venían “de la tierra de los moros”. Aun así, la mayor parte del peso del comercial de Al-Andalus recayó en los mercaderes judíos.
8 MOSES B. MAIMON, Letters of Maimonides. en CONSTABLE R. op cit.9 GOITEIN S.D. “Letters of Medieval Jewish Traders” Princeton 1973, Pág. 184, nº 21.10 Frontera física y política.Serie de ataifores en “verde y manganeso” de producciónmallorquina. Bacini, procedente de la iglesia de San Piero aGrado de Pisa 
  El éxito de los judíos en la esfera comercial ha sido atribuido a diversas causas: la omnipresencia de comunidades judías en todo el arco mediterráneo, su fácil comunicación a travésde vínculos familiares y asociaciones, su condición no militar y su actitud indulgente hacia las asociaciones crediticias. Estas causas asentaron las bases del control del comercio andalusí hasta la segunda mitad del s. XII. Así, R. O. Constable nos habla de una red comercial y familiar de la cual existen pruebas documentales en la Genizah del Cairo, por la que a través de esos vinculos familiares los productos eran llevados de un puerto a otro por los judíos hasta el Lejano Oriente. Sobre las asociaciones entre comerciantes de distinta religión, las fuentes nos permiten afirmar que estas no fueron del todo extrañas, pero era más frecuente que estas asociaciones se produjeran de manera puntual, y las asociaciones más prolongadas ocurrieran entre miembros de la misma comunidad religiosa, ya que una vez en las ciudades donde ejercian su actividad, es probable que habitaran en espacios reservados. No debemos confundir asociación con cooperación, podemos llamar cooperación a las cartas con consejos personales, cartas que en el siglo XI eran fundamentales para estar informado de la oferta, la demanda, la situación de los mercados, etc. también a los favores entre amigos, entregas de capital, reserva de mercancías, etc. La cooperación debe ser considerada como un tipo informal de asociación. Sin embargo, la asociación implica generalmente un acuerdo legal y vinculante, válido mientras durara la empresa comercial. Estas sociedades podían existir entre dos comerciantes o dentro de una red de miembros, ya fueran familiares, socios o agentes. Estos socios tenían muchas funciones, podían comprar, vender, acaparar bienes, transferir dinero, mantener informados de precios locales, etc. Mercaderes judíos, musulmanes y cristianos operaban en el Mediterráneo medieval y compartían en ocasiones recursos e incluso naves. Las cartas de la Genizah muestran a mercaderes judíos viajando a Al-Andalus y hacia Oriente en embarcaciones musulmanas, embarcaciones que, como veremos, en muchos casos pertenecían al gobernador musulmán, aunque este tipo de asociaciones también debieron darse en el comercio terrestre, tal y como muestra un responsum de Rabbi Alfasi del siglo XI, mencionado por un mercader judío andalusí que volvía a al-Andalus con una caravana de Isma`ilîm11.
En el mundo mediterráneo medieval existieron diversos tipos de sociedades formales, recogidas en el Derecho mercantil de la época, derecho que en su mayoría tenía su origen en El ismailismo o ismaelismo es una de las corrientes del Islam chií. Sus miembros son llamados también “septimanos”. No reconocen más que los siete primeros imanes chiíes.
Bacini, con nave de tres palos, probablemente procedentede las Islas Baleares, siglo XI. 
  común en la Lex Rodia12, o derecho consuetudinario Mediterráneo, de origen griego. No es necesario enumerar todos los tipos de sociedad de las que tenemos noticias, para el trabajo  que nos ocupa baste enumerar como ejemplo la shirka o khulta, que era el tipo de sociedaddon de dos o más personas invertían capital o trabajo o ambos con el objetivo de conseguir beneficios económicos. Así que en este tipo de sociedades los socios arriesgarían capital y trabajo; existe como ya hemos comentado, una gran variedad asociativa de-pendiendo de un sinfín variables, asociaciones donde los miembros pueden aportar solamente capital o solamente trabajo, asociaciones para trabajos puntuales o prolongadas en el tiempo, para mercancías, determinadas, para el flete de barcos etc. Hay que tener en cuenta que en múltiples ocasiones, los socios de una empresa se encontraban separados geográficamente y que en muchos casos, surgían conflictos que eran dirimidos en los tribunales. Algunas de las transcripciones de estos pleitos han llegado a nosotros proporcionando una inestimable cantidad de información. Un ejemplo de esto lo tenemos en un caso que llego a un tribunal de Daniya en 1083, “se trata de un litigio presentado por Ishâq al-Hasan Qasim, cuyo empleado había administrado mal la venta de un cargamento de cinabrio enviado de Dénia a al-Madiyya. Al empleado, en tanto que agente viajero, se le acusa de haber vendido por su cuenta la mercancía en lugar de entregarla al otro socio, Hassân b. Hassân, en al-Madiyya. El tribunal falló el caso como no probado13”El caso resulta interesante, no solamente porque nos permite atisbar parte del funcionamiento de este comercio, sino también porque podemos comprobar, por los nombres de los interesados, que se trataba de una sociedad judeo-musulmana. Así pues, el comerciante dianense, ya fuere musulmán o judío, tendía a asociarse con gentes de otras nacionalidades, en casos excepcionales con gentes de otras religiones y además prefería comerciar con grandes ciudades15.
 Comercia por tierra, aunque del comercio terrestre tenemos menos información, y por mar. Este comercio, el marino, como es obvio se realizaba por medio de naves. Naves que, como hemos visto en algunos casos se fletaban y podían ser compartidas por varios comerciantes; llevaban materias primas, materias elaboradas o pasajeros. En defnitiva, naves cuyo uso no difere en exceso del uso que se le da en épocas posteriores a las naves comerciales; sin embargo, existen ciertos aspectos sobre su tipología y navegabilidad que es necesario puntualizar ya que afectan directamente a los modos de vida de estos comerciantes.
12 LIROLA DELGADO J. El poder naval de Al. Andalus. pp 357.13 CONSTABLE R. op. cit. pp. 93.14
De los mozárabes no tenemos noticias, es probable que existieran recelos a que vivieran cerca de la costa, como ocurriría con los mudéjares en territorio cristiano.15 Así un comerciante judío del siglo XII, le recomendará a un joven socio: “lleva tus mercancías hacia las grandes ciudades incluso si crees que allí las venderás más baratas. Mapa que aparece en el “Livre de Roger ”. Sicilia, 1154.Copia del siglo XIII, Maghreb.Según datos del autor árabe Al-Idrisi 
  Sobre los barcos
Los barcos mercantes en su mayoría eran de vela, solían ser grandes y esféricos, mucho más lentos que las galeras a remo, cuyo uso normalmente era militar. Se intentaba evitar los viajes en invierno y en la mayoría de los casos, podemos hablar de una estacionalidad de las naves dianenses, que se desarbolaban y ponían en dique seco durante los meses invernales. Estas naves tenían velas latinas y a modo de timón usaban dos remos laterales (el timón de codaste no fue inventado hasta el siglo XIII), por lo que podemos ver en las representaciones de los bacini, tenían castillo en la popa y proa curva, este tipo de embarcación era la utilizada normalmente para el transporte y era llamada dughaiyar .La navegación usualmente era de cabotaje aunque también se navegaba en alta mar. La unidad de medida marina utilizada por los geógrafos árabes es el mayrá, que es la distancia que recorre un barco en un día y una noche con viento favorable (una singladura), lo que se ha traducido en la actualidad como 100 millas náuticas aproximadamente. Los navegantes musulmanes utilizan los derroteros realizados por geógrafos árabes que en estas fechas eran más precisos que sus homologos cristianos. De estos derroteros podemos extraer la conclusión del alto nivel de desarrollo alcanzado por la navegación astronómica, este tipo de “navegación” había sido usada en el gran desierto (mar de arena) también. En teoría, la brújula no aparece citada en los textos hasta el siglo XIII, aunque algunos autores creen que se utilizaría antes.
 Daniya puerto comercial y militar
 Las tesis más defendidas apoyan que la situación jurídico y económica de los puertos, siguiendo la tradición bizantina, era la de pertenencia al estado y de éste dependían los pa-saportes, el derecho sobre la explotación de esclavos y armas y el cobro del diezmo a los ex-tranjeros16. No olvidemos que el puerto era también origen de la escuadra califal, escuadra que16 AZUAR RUIZ R. La Taifa de Dénia en el comercio mediterráneo del siglo XI. Anales de la Universidadde Alicante. Historia Medieval. N. 9. pp. 39-52.  Mapamundi de Al-Idrisi. 1100 d.C. realizado para el reyRoger de Sicilia 
  Mutayid y su sucesor utilizaron para ejercer un control político y militar. Según las fuentes esta escuadra era militar (galeras), pero sin duda podemos suponer, que estaba compuesta además por naves de carga o comerciales (dughaiyar). Esta flota era “propiedad” del soberano (esto fue corriente en el siglo XI). Prueba de esto sería el texto de un pleito sobre el envío de una carga de cinabrio al puerto de al-Mahdiya: “...Se presentó delante de nosotros, los tres que escribimos testimonio, D. Yishaq, hijo de Abraham, y dijonos: lo que atestiguo delante de vosotros es que sé que en el año en que salimos de Dénia en el barco del Rey, Dios le otorgue potencia, para Al´Mahdiya, y con nosotros Hassan ben Hassan, de todo el cinabrio que...”Como vemos, el monarca no solo controlaba el puerto, sino que ejercía un importante control comercial. Según los datos que tenemos, el soberano controlaba dos quintas partes de la carga; una por el uso del puerto y otra porque era el dueño de las naves. En resumen, con actos de piratería o corso sobre sus vecinos norteños, -con los que oficialmente no se comerciaba- y con un comercio regularizado con Egipto y el norte de África, se generaron grandes beneficios. La consecuencia directa más apreciable fue el documentado desarrollo urbano que Dénia experimentaría a lo largo de todo el siglo XI.
CONCLUSIÓN

La historia de la taifa de Dénia fue efímera apenas 66 años hasta que fue anexionada por la taifa de Zaragoza. Su trayectoria fue eclipsada por luchas intestinas y por el creciente empuje de los reinos feudales del norte. De su esplendor algunos vestigios son ya inmortales, como el manifesto Saqáliba de Ibn García o los poemas de Ibn al-Labbana. Otros han desaparecido pero mirando hacia el mar desde el Montgó no podemos dejar de esbozar una sonrisa imaginando una terrible flota, odiada y envidiada, una flota sobre cuyo palo mayor probablemente ondeó una media luna. La Taifa de Dénia fue, como algunos autores afirman17una auténtica “república” marinera mediterránea en un tiempo en que el Mediterráneo fue un mar islámico. Tendremos que esperar un siglo para ver a catalanes e italianos rompiendo esa hegemonía y tornándose en protagonistas en el Mediterráneo. Dominado este, la historia del Occidente volverá a ser protagonizada por la cristiandad, mostrándose una vez más, que el Mare Nostrum fue durante muchos siglos la llave para escribir el destino de los pueblos que son bañados por sus aguas.17 RUBIERA (1985), AZUAR (XXXX),

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